Skip to content
TITULAR:

La esencia de la infancia ha sido destruida

POR:
BIOGRAFÍA DE LA AUTORA/AUTOR:
FUENTE:

Globetrotter

CREDITO:

Este artículo fue producido por Globetrotter

CUERPO DEL ARTÍCULO:

Es 19 de abril de 2025. Una niña de 12 años y su hermano de solo 3, juegan frente a su casa en la Aldea de Bert-Furik. Un grupo de colonos israelitas los secuestran. A punta de navaja los arrastran hasta un olivar donde son atados a un árbol tapándoles la boca. Afortunadamente la familia logra llegar y desatarlos. Desafortunadamente no es un caso aislado. Un informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental e Israel, fechado el 8 de mayo de 2026 e identificado con las siglas A/HRC/62/22, revela un panorama desolador.

La violencia de los colonos (ocupantes sionistas) contra la población palestina no es un fenómeno reciente. El mismo informe revela que el número de palestinos muertos o heridos a manos de colonos ha ido aumentando de forma creciente desde 2008 aunque reconoce que dicha violencia ha estado presente desde antes de ese año. Es un hecho que, desde antes de la fundación del Estado de Israel, los sionistas utilizaron el terror para expulsar a los habitantes nativos de la tierra Palestina. Un ejemplo es el asesinato de más de 100 palestinos de los que no escaparon ancianos, niños ni niñas el 9 de abril de 1948 cuando escuadrones de Irgún (organización terrorista sionista) entró en la aldea de Deir Yassin y cometieron esa atrocidad.

El informe aquí mencionado enumera casos constatados de violencia que incluye el acoso de grupos enmascarados contra comunidades y cultivos, el ataque de personas que son golpeadas o asesinadas y el uso sistemático de la violencia sexual y de género. El 13 de marzo de 2026, por ejemplo, un grupo de colonos llegó a la aldea de Khirbeit Humsa donde sometieron a mujeres y niñas a golpizas mientras eran amenazadas de violarlas si no abandonaban la aldea. Al mismo tiempo, un hombre fue desnudado y arrastrado por la calle mientras era golpeado por los colonos. Es notable que esta acción de colonos es realizada ante la mirada pasiva de las fuerzas de ocupación israelí y en ocasiones con la participación de los soldados.

No hay espacio para mencionar los numerosos ejemplos que ofrece este informe, pero son casos demostrados que muestran el grado de violencia en contra de la población palestina que no solo involucra a los soldados del ejército de ocupación, sino que incluye a grupos de civiles amparados y auspiciados por el propio Estado de Israel y cuyo objetivo es apropiarse completamente de la tierra palestina.

La violencia va más lejos. Otro informe de la misma comisión fechado el 18 de junio de este año (A/HRC/62/CRP.2) y titulado “La esencia de la infancia ha sido destruida”, revela como la entidad sionista ha atacado deliberadamente a niños y niñas en los territorios palestinos incluida Jerusalén oriental. En Gaza, más de 21.000 niños y niñas han sido asesinados no solo en ataques aéreos contra zonas urbanas sino por disparos dirigidos a la cabeza por francotiradores del ejército de ocupación. Más de 44.000 mil han sido heridos, algunos con consecuencias de por vida. Otros 58.554 infantes perdieron a uno o ambos progenitores. Desde el 1 de octubre de 2025, 151 infantes murieron de hambre. Esta situación no solo ocurre en Gaza. En Cisjordania, al menos 213 niños y niñas fueron asesinados y 1665 han sido arrestados, torturados y severamente maltratados en prisiones. Un capítulo especial requeriría el trato que los palestinos reciben en esas prisiones israelíes donde se violan las normas básicas de respeto a los derechos y dignidad humana. La Comisión no logró obtener datos de esto en Gaza.

El impacto sobre la niñez sobreviviente incluye traumas severos que impiden su movilidad, pérdida de visión o audición, trauma psicológico severo y afectaciones cognitivas con consecuencias a largo plazo. La entidad sionista ha destruido el 97% de las escuelas de Gaza e impactado al 95% de las universidades en donde 22 de 38 fueron totalmente destruidas. Un ataque diseñado para impedir la formación de toda una generación. La “solución final” implementada por el aparato sionista con el único objetivo de exterminar no solo a la población viviente (un genocidio) sino a su cultura, conocimientos e historia (un epistemicidio).

Los múltiples actos de violencia descritos en el informe no son una lista de actos aislados cometidos por indisciplina o espontaneidad de algunos colonos o soldados como en algunas ocasiones ha declarado el hijo del señor Benzion Mileikowsky que adoptó el apellido Netanyahu y es ahora Primer Ministro de la entidad sionista. El asesinato de niños y niñas es un acto consciente y planificado. Son francotiradores entrenados que apuntan a la cabeza de niños y niñas. Soldados que acosan niños y se hacen videos mostrándose con sonrisas sobre cadáveres o niños y niñas aterrorizados. El mismo informe deja claro que esto es parte de una política de estado. Terrorismo de estado reflejado en ataques en las calles, en las escuelas, en los hospitales, en los campos y en las ciudades y que los mismos perpetradores graban y celebran en redes sociales.

Las conclusiones del informe A/HRC/62/CRP.2 al cual nos hemos referido es un listado de horror del que toda la humanidad es testigo. Es el acto final de un proyecto colonial supremacista y genocida que preparó a toda una población para su ejecución. Hitler tomó el poder en 1933. Creó las juventudes hitlerianas donde se adoctrinaron miles de jóvenes en el ideario supremacista nazi. Cuando la guerra comenzó en Europa en 1939, el ejército alemán contaba ya con soldados preparados para ejecutar el exterminio de aquellos que consideraban inferiores y desechables. Es el mismo proyecto sionista. Formados desde la escuela para el odio al árabe en general y al palestino en particular. Formados en una cultura de odio que los preparó para deshumanizar al otro y cometer sin remordimiento las atrocidades que relata este y otros informes de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental e Israel para la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Los grandes poderes imperiales han financiado y promovido el proyecto supremacista sionista desde su fundación. Cuentan con un poder mediático, financiero y militar sin parangón y la capacidad de ejercer presiones sobre el resto de naciones para que se mantengan al margen. Nunca antes, sin embargo, el rechazo de los pueblos a la entidad sionista había sido tan generalizado. Es la hora de los pueblos. Quizás se vislumbran tiempos de cambio. Solo esperemos que sea rápido porque el pueblo palestino no puede esperar.

Fin del ARTÍCULO
DISPONIBLE PARA PUBLICACION:
julio 11, 2026
PALABRAS:
1,139
ETIQUETAS:

Globetrotter es un servicio global de sindicación de noticias

Globetrotter Articles

Disponible para Publicacion:
07/11/2026
Es 19 de abril de 2025. Una niña de 12 años y su hermano de solo 3, juegan frente a su casa en la Aldea de Bert-Furik. Un grupo de colonos israelitas los secuestran. A punta de navaja los arrastran hasta un olivar donde son...
Disponible para Publicacion:
07/09/2026
“Creo que, en lo que respecta a lo nuclear, realmente nos encontramos en una buena situación”. Con estas palabras, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, describió el estado de la estrategia nuclear de la Alianza en la conferencia de prensa previa a...
Disponible para Publicacion:
07/05/2026
Cuando uno ha sido testigo no solo de una revolución de colores en su propio país (Macedonia, 2015–2016), sino que también ha percibido su llegada durante el Euromaidán de Ucrania en 2014, cada nuevo estallido de revuelta supuestamente espontánea provoca escepticismo. Lamentablemente, este escepticismo...
Disponible para Publicacion:
06/30/2026
El 24 de junio Venezuela celebraba dos importantes fiestas: 205 años de la Batalla de Carabobo, la batalla que selló la independencia, y la fiesta de San Juan Bautista, declarada por UNESCO Patrimonio Inmaterial de la Humandidad, una celebración con un profundo contenido espiritual,...