{"id":12189,"date":"2026-02-12T12:11:50","date_gmt":"2026-02-12T17:11:50","guid":{"rendered":"https:\/\/portal.globetrotter.media\/?p=12189"},"modified":"2026-02-12T19:54:30","modified_gmt":"2026-02-13T00:54:30","slug":"la-camarilla-del-pueblo-y-como-amanar-unas-elecciones-como-funciona-realmente-la-politica-a-nivel-local","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/portal.globetrotter.media\/es\/2026\/02\/12\/la-camarilla-del-pueblo-y-como-amanar-unas-elecciones-como-funciona-realmente-la-politica-a-nivel-local\/","title":{"rendered":"La camarilla del pueblo y c\u00f3mo ama\u00f1ar unas elecciones: c\u00f3mo funciona realmente la pol\u00edtica a nivel local"},"content":{"rendered":"<p>Existe mucha confusi\u00f3n y debate sobre la pol\u00edtica en Tailandia \u2013 y en otros pa\u00edses del Sur Global \u2013 en lo que respecta a la pol\u00edtica centrada en los partidos, las personalidades y las finanzas que circulan en las capitales. Pero si usted quiere entender c\u00f3mo se mueve realmente el poder en estos espacios y econom\u00edas, en estos pa\u00edses que siguen siendo predominantemente rurales, tiene que analizar en profundidad el \u00e1mbito de las aldeas. Ah\u00ed es donde se hacen visibles las bases de las redes de clientelismo, responsables de la victoria de partidos ultrarreaccionarios como el Partido Bharatiya Janata (BJP) en la India y el Partido Bhumjaithai en las \u00faltimas elecciones de Tailandia.<\/p>\n<p>A modo de ejemplo anecd\u00f3tico, yo viv\u00eda en una zona t\u00edpica del norte rural de Tailandia, en una comunidad en la que hay un peque\u00f1o grupo de capitalistas, quiz\u00e1 entre cinco y diez personas. Terratenientes, propietarios de suministros agr\u00edcolas, peque\u00f1os industriales, etc. No son grandes capitalistas en el sentido nacional. Son simplemente los locales. Y luego est\u00e1n todos los dem\u00e1s: las personas que trabajan para ellos; los trabajadores del campo, los obreros de la construcci\u00f3n, los operarios, los trabajadores de servicios, los conductores, etc.<\/p>\n<p>Lo que los forasteros o los urbanitas a menudo no comprenden es lo marcada que sigue siendo la din\u00e1mica jefe-trabajador en estas comunidades. Dejando de lado por un momento la dimensi\u00f3n monetaria, el desequilibrio en el capital social es profundo. Por ejemplo, tomemos a una t\u00eda con la que entabl\u00e9 una estrecha amistad, nacida en una de las familias m\u00e1s ricas. Es, en muchos aspectos, una persona muy amable. Pero su relaci\u00f3n con el resto del pueblo es compleja.<\/p>\n<p>Trata bien a sus trabajadores, mejor que cualquier otro capitalista local. Paga por encima de la media local. Cuando a un trabajador se le rompe una tuber\u00eda de agua, ella paga la reparaci\u00f3n. Sin pr\u00e9stamos, sin necesidad de devoluci\u00f3n. Cubre los gastos m\u00e9dicos. Hace generosas donaciones para bodas y funerales. En caso de emergencia, permite que no se pague el alquiler durante meses y ofrece pr\u00e9stamos a bajo inter\u00e9s para gastos importantes.<\/p>\n<p>A primera vista, parece extraordinariamente generosa, pero hay otra capa.<\/p>\n<p>Esta generosidad no es altruista ni se disipa sin m\u00e1s. Se acumula como deuda social, como la llaman los tailandeses, \u0e2b\u0e19\u0e35\u0e49\u0e1a\u0e38\u0e0d\u0e04\u0e38\u0e13 (que se traduce literalmente como deuda moral). Y esta deuda compra lealtad. Sus trabajadores har\u00e1n todo lo posible por complacerla. Se trata, en efecto, de una relaci\u00f3n neo-sakdina (feudal), una versi\u00f3n moderna de la din\u00e1mica feudal-mecenas.<\/p>\n<p>Cuando come con sus trabajadores, se viste de manera informal: ropa de trabajo, mesas al aire libre, habla el dialecto local. Se integra, aparentando ser una m\u00e1s de los locales que casualmente paga los salarios.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando se re\u00fane con otros peque\u00f1os capitalistas, es una persona diferente, bien vestida, comiendo en el interior, con aire acondicionado, hablando el dialecto de Bangkok. No son personas que los urbanitas reconocer\u00edan como especialmente poderosas, tal vez ni siquiera se les considerar\u00eda de clase media. De hecho, los urbanitas no tienen las mismas relaciones intraclasistas que los rurales. Debido a la proximidad y a la naturaleza de la propiedad del capital, los capitalistas urbanos no ven ni interact\u00faan con sus trabajadores todos los d\u00edas, ni comparten los mismos trabajadores que los capitalistas rurales. Es en estas funciones sociales donde una parte importante de la conversaci\u00f3n gira en torno a sus trabajadores, los plebeyos del pueblo: \u00bfQui\u00e9n es fiable? \u00bfQui\u00e9n tiene dificultades econ\u00f3micas? \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda convertirse en un problema? Sin darse cuenta realmente de que lo est\u00e1n haciendo, dividen literalmente la mano de obra, los trabajadores locales y el clientelismo local.<\/p>\n<p>Es una especie de mini-camarilla. Una \u00ab<i>camarilla de \u00e9lite hiperlocal del pueblo\u00bb<\/i>: estas son las personas que hist\u00f3ricamente han sido la vanguardia de la contrarrevoluci\u00f3n en todo el mundo.<\/p>\n<p>Por supuesto, no lo plantean como una camarilla. Es simplemente \u00abc\u00f3mo funcionan las cosas\u00bb. Se han socializado tan profundamente en ello que les sale de forma natural. Pero, en la pr\u00e1ctica, estas reuniones funcionan como divisiones informales de la mano de obra local y el clientelismo disponible. Una red de \u00e9lite hiperlocal. Silenciosa, informal y profundamente eficaz.<\/p>\n<p>Yo ocupaba una posici\u00f3n inusual en este entorno, como un forastero que se hab\u00eda mudado all\u00ed por casualidad, sin capital monetario, pero con suficiente capital social para moverme entre los grupos. Una especie de agente libre. La gente hablaba abiertamente a mi alrededor, no porque confiara en m\u00ed en un sentido profundo, sino porque yo exist\u00eda fuera de las categor\u00edas del sistema. Pod\u00eda observar, y lo que observaba eran relaciones de lealtad genuina.<\/p>\n<p>Los trabajadores no solo hacen el trabajo para los capitalistas, sino que expresan un afecto real, porque la t\u00eda se preocupa por ellos en el sentido m\u00e1s literal. Cuando vive al l\u00edmite, cuando una factura m\u00e9dica o una tuber\u00eda rota pueden sumirle en una crisis, alguien que interviene es realmente un salvavidas, un protector.<\/p>\n<p>Recuerdo haber le\u00eddo Piers Plowman, el poema medieval ingl\u00e9s. El labrador, el hombre com\u00fan, expresa lo profundo que es su amor por su amo, que en el poema es, literalmente, Jesucristo. El amor del labrador por su amo se articula como gratitud por la protecci\u00f3n. Sin el amo, el campesino se enfrenta a un sufrimiento indescriptible, al mism\u00edsimo infierno. Ese es el contrato feudal: grano y trabajo a cambio de protecci\u00f3n. El campesino da grano al se\u00f1or y el se\u00f1or protege al campesino de los invasores, los bandidos, las injusticias externas, etc. Cuando alguien le protege del colapso, de la ruina, de la amenaza real de la indigencia, usted puede amarle. Se convierte, en un sentido muy literal, en la persona que m\u00e1s se preocupa por usted. Es esta din\u00e1mica, que no se limita a la Inglaterra medieval, la que est\u00e1 activa ahora en la Tailandia rural.<\/p>\n<p>Cabe destacar que la lealtad m\u00e1s fuerte de los pobres hacia los ricos no proviene de los plebeyos m\u00e1s acomodados. Estos son m\u00e1s resistentes y, a menudo, resentidos por las \u00ablimosnas\u00bb que los m\u00e1s pobres reciben de la clase capitalista. Pueden depender un poco m\u00e1s de s\u00ed mismos. La lealtad m\u00e1s profunda proviene de los m\u00e1s pobres, los que tienen menos margen de error. Dependen en gran medida de la camarilla capitalista local. Y aqu\u00ed es donde se concentra realmente la tensi\u00f3n de clases. No entre los muy ricos y los muy pobres, sino entre los bastante pobres y los bastante ricos.<\/p>\n<p>Todo lo que hemos observado hasta ahora tiene lugar en el contexto de las aldeas. Pero esta estructura se extiende hacia arriba. La t\u00eda y sus compa\u00f1eros no son aut\u00e9nticas \u00e9lites. Son personas que poseen algunas tierras y unos cuantos negocios. Por encima de ellos hay capas adicionales de capital, cada vez m\u00e1s urbanizadas. A nivel regional, se encuentran los verdaderos centros de poder, apellidos conocidos en Bangkok.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo se relaciona esto con la pol\u00edtica parlamentaria?<\/b><\/p>\n<p>El modelo Pheu Thai, como he<a href=\"https:\/\/dindeng.com\/on-phue-thai\/\"> escrito anteriormente<\/a>, era fundamentalmente un proyecto de colaboraci\u00f3n de clases, que empleaba una forma de <i>populismo agrario de izquierda<\/i>. Al desurbanizar la riqueza y localizar la toma de decisiones sobre infraestructuras, eludieron a esas \u00e9lites capitalistas regionales superiores. Pol\u00edticas como los microcr\u00e9ditos sin intereses y las transferencias directas proporcionaron a los ciudadanos comunes fuentes alternativas de apoyo. Ya no ten\u00edan que depender de la camarilla del pueblo para cada emergencia. Phue Thai se encargaba de esa labor de atenci\u00f3n b\u00e1sica. Pero esto no supon\u00eda una amenaza para la camarilla en s\u00ed, ya que ellos tambi\u00e9n prosperaban gracias a la desurbanizaci\u00f3n de los mercados. A nivel hiperlocal, todos se beneficiaban.<\/p>\n<p>Sin embargo, con Bhumjaithai el acuerdo es diferente. Est\u00e1 absorbiendo y fortaleciendo la posici\u00f3n de esa camarilla del pueblo, as\u00ed como la de los capitalistas que est\u00e1n inmediatamente por encima de ellos, mediante el uso de agencias gubernamentales que otorgan contratos, sobornos, asistencia con permisos, disputas de tierras y protecciones extralegales, as\u00ed como una relaci\u00f3n m\u00e1s estrecha con las autoridades locales y la burocracia. Si se analizan estas dos ofertas diferentes desde la perspectiva de la clase de la camarilla del pueblo, el trato de Bhumjaithai es probablemente un poco mejor.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se enfrentar\u00e1 a una mayor presi\u00f3n por parte de los capitalistas que est\u00e1n por encima de usted para que cambie de Phue Thai a Bhumjaithai. Las personas a las que este acuerdo no les conviene son los mencionados \u00abplebeyos m\u00e1s acomodados\u00bb que no dependen de las redes de clientelismo y las \u00ablimosnas\u00bb de la camarilla del pueblo, que es, en \u00faltima instancia, la verdadera base de Phue Thai. Una breve nota sobre la ilegalidad.Estas relaciones locales pueden, y a veces lo hacen, derivar en algo parecido a una estructura mafiosa. En las zonas rurales, la ilegalidad es omnipresente: producci\u00f3n de drogas, tr\u00e1fico, contrabando, trabajo sexual y tr\u00e1fico sexual, disputas menores resueltas mediante violencia pagada, etc.<\/p>\n<p>Los encargados de hacer cumplir la ley en estos acuerdos suelen proceder de la clase m\u00e1s pobre, los mismos individuos que expresan la mayor lealtad a la camarilla del pueblo. Los propietarios del trabajo de los ejecutores, los que dirigen su actividad, son los miembros de esa camarilla del pueblo y sus superiores. La polic\u00eda suele ser solo otro participante en este sistema, no se opone a esta criminalidad siempre que se le d\u00e9 una parte de los beneficios y, a cambio, mantenga un nivel de orden tolerable. Si desea ama\u00f1ar unas elecciones a nivel local, el aparato ya est\u00e1 en marcha. Se cuenta con la autoridad institucional de la camarilla del pueblo, con sus v\u00ednculos con la burocracia local, y se tiene el monopolio de la violencia, distribuido entre la polic\u00eda y los ejecutores locales. Lo que Bhumjaithai ha conseguido es posicionarse a s\u00ed mismo y a sus aliados en nodos clave dentro de estas redes de clientelismo, que se extienden desde el 1% de los capitalistas de \u00e9lite de Bangkok, como el l\u00edder del partido Anuthin, hasta la camarilla del pueblo local. No se trata de una nueva forma de organizaci\u00f3n, ya que se han realizado numerosas investigaciones sobre el tema en la regi\u00f3n. Lo nuevo es la velocidad de expansi\u00f3n de Bhumjaithai, que ha pasado de 50 diputados en 2019 a casi 200 en 2026, una c\u00f3moda mayor\u00eda. Aunque es desagradable, ser\u00eda reduccionista caracterizar este sistema simplemente como explotaci\u00f3n. El sistema no depende de la malicia para mantenerse, sino, de una manera perversa, del amor y el afecto. Solo requiere que la principal v\u00eda para salir de las dificultades pase por la generosidad de otra persona. Esa es la trampa, una trampa de dependencia, deuda acumulada y una forma de devoci\u00f3n que es dif\u00edcil de distinguir del amor y el afecto genuinos cuando nunca ha habido otra alternativa.<\/p>\n<p>Las personas que se encuentran en la base de esta estructura no est\u00e1n enga\u00f1adas. Entienden los t\u00e9rminos de la relaci\u00f3n. Pero cuando la alternativa es ver sufrir a un familiar sin tratamiento, perder su hogar o caer en una espiral de deuda de la que no hay retorno, normalmente no se elige la rebeli\u00f3n. Se trabaja duro. Se permanece leal. Incluso se puede participar en ama\u00f1ar unas elecciones. Se da las gracias. Y, de hecho, se puede sentir de verdad.<\/p>\n<p>En esto consiste realmente la pol\u00edtica a nivel local en las democracias profundamente defectuosas de la regi\u00f3n. Las causas de estos fracasos son profundamente clasistas, no debates abstractos sobre ideolog\u00eda o pol\u00edtica, sino tuber\u00edas de agua rotas, deudas, capital social, gastos hospitalarios y pr\u00e9stamos a bajo inter\u00e9s. Es un sistema que se reproduce a s\u00ed mismo a trav\u00e9s de la coacci\u00f3n y el cuidado. Y mientras ese cuidado siga siendo la \u00fanica red de seguridad funcional, la posici\u00f3n de la \u00e9lite estar\u00e1 asegurada por la vanguardia de la camarilla del pueblo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existe mucha confusi\u00f3n y debate sobre la pol\u00edtica en Tailandia \u2013 y en otros pa\u00edses del Sur Global \u2013 en lo que respecta a la pol\u00edtica centrada en los partidos, las personalidades y las finanzas que circulan en las capitales. 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