{"id":11344,"date":"2025-09-29T20:39:37","date_gmt":"2025-09-30T00:39:37","guid":{"rendered":"https:\/\/portal.globetrotter.media\/?p=11344"},"modified":"2025-09-30T10:02:06","modified_gmt":"2025-09-30T14:02:06","slug":"la-libertad-de-una-fugitiva-el-exilio-de-assata-shakur-en-cuba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/portal.globetrotter.media\/es\/2025\/09\/29\/la-libertad-de-una-fugitiva-el-exilio-de-assata-shakur-en-cuba\/","title":{"rendered":"La libertad de una fugitiva: el exilio de Assata Shakur en Cuba"},"content":{"rendered":"<p>La noticia de la muerte de Assata Shakur en La Habana, Cuba, el 26 de septiembre, fue recibida con un profundo sentimiento de p\u00e9rdida compartida entre revolucionarios y activistas de todo el mundo. Poco despu\u00e9s, en una reuni\u00f3n en Nueva York, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodr\u00edguez Parrilla, dijo simplemente: \u201cCumplimos con nuestro deber\u201d. Esta humilde declaraci\u00f3n resum\u00eda cuatro d\u00e9cadas de compromiso inquebrantable del Estado cubano para proteger a una de las revolucionarias m\u00e1s buscadas de los Estados Unidos y permitirle vivir su vida como una mujer libre. La postura firme de Cuba, a pesar de la inmensa presi\u00f3n y las amenazas, pone de relieve una verdad fundamental: los principios de una naci\u00f3n no solo se revelan en sus palabras, sino en las personas que decide proteger.<\/p>\n<p><b>Una vida de lucha y despertar pol\u00edtico<\/b><\/p>\n<p>Nacida como Joanne Chesimard el 16 de julio de 1947 en la ciudad de Nueva York, la vida de Assata reflej\u00f3 la turbulenta realidad de ser una mujer negra en los Estados Unidos. Alcanz\u00f3 la mayor\u00eda de edad durante el apogeo de los movimientos por los derechos civiles, el poder negro y contra la guerra, un per\u00edodo que molde\u00f3 profundamente su conciencia pol\u00edtica y la de innumerables j\u00f3venes de todo el pa\u00eds. Inicialmente asisti\u00f3 al Borough of Manhattan Community College y luego se traslad\u00f3 al City College de Nueva York, donde se convirti\u00f3 en una poderosa voz del activismo estudiantil y en una organizadora clave. Su trayectoria la llev\u00f3 a unirse al Partido Pantera Negra (BPP, por sus siglas en ingl\u00e9s) en Harlem, una organizaci\u00f3n que, en poco tiempo, dejar\u00eda una huella indeleble en la lucha por la liberaci\u00f3n negra. Aunque los medios de comunicaci\u00f3n convencionales sol\u00edan presentar al BPP como una banda violenta, Assata y otros lo conoc\u00edan como una organizaci\u00f3n vital arraigada en la comunidad que ofrec\u00eda programas de desayunos gratuitos para ni\u00f1os, cl\u00ednicas de salud, abogaba por autodefensa contra la brutalidad policial y movilizaba a la comunidad negra en la lucha pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Assata y muchos otros miembros de la rama neoyorquina del BPP se unir\u00edan m\u00e1s tarde al Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Negra (BLA, por sus siglas en ingl\u00e9s). Esta organizaci\u00f3n clandestina surgi\u00f3 de un ala militante del movimiento. Abogaba por la lucha armada contra el opresivo gobierno estadounidense, consider\u00e1ndola una forma leg\u00edtima de enfrentarse a las infraestructuras de la supremac\u00eda blanca y el racismo en el n\u00facleo de la sociedad estadounidense y lograr la libertad para los negros. Este cambio fue tambi\u00e9n una respuesta directa a la brutal represi\u00f3n que sufri\u00f3 el Partido Pantera Negra por parte del Gobierno de los Estados Unidos, que trat\u00f3 de desmantelar y destruir las organizaciones negras y de izquierda. Innumerables l\u00edderes del Partido Pantera Negra, como Fred Hampton, fueron asesinados, mientras que muchos otros fueron incriminados, arrestados por cargos falsos y mantenidos como presos pol\u00edticos durante d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>La represi\u00f3n del Gobierno de los Estados Unidos contra el Movimiento de Liberaci\u00f3n Negra no se limit\u00f3 a arrestos y juicios p\u00fablicos. Una campa\u00f1a mucho m\u00e1s insidiosa, el <a href=\"https:\/\/liberationnews.org\/tales-from-the-pages-of-cointelpro\/\">Programa de Contrainteligencia del FBI (COINTELPRO)<\/a>, operaba en la sombra, desconocida para el p\u00fablico y los activistas a los que se dirig\u00eda. Desde mediados de la d\u00e9cada de 1950 hasta principios de la de 1970, el COINTELPRO fue un esfuerzo sistem\u00e1tico por \u201cexponer, desorganizar, desviar, desacreditar o neutralizar\u201d a las organizaciones pol\u00edticas consideradas una amenaza para la seguridad nacional, con el Partido Pantera Negra (BPP) y otros grupos revolucionarios negros como objetivos principales.<\/p>\n<p>El FBI, bajo la direcci\u00f3n de J. Edgar Hoover, consideraba estos movimientos como una grave amenaza interna. El programa utiliz\u00f3 una amplia gama de t\u00e1cticas, desde la guerra psicol\u00f3gica hasta la violencia descarada. Los agentes enviaban cartas an\u00f3nimas para fomentar la desconfianza y la rivalidad entre los l\u00edderes y las organizaciones negras, lo que a menudo provocaba divisiones internas y, en ocasiones, violencia. El FBI tambi\u00e9n utilizaba informantes para infiltrarse en los grupos, difundir desinformaci\u00f3n y provocar enfrentamientos con las fuerzas del orden. El objetivo era desmantelar estos movimientos desde dentro, sin tener que reconocer nunca el papel del Gobierno.<\/p>\n<p>La existencia del COINTELPRO sigui\u00f3 siendo un secreto muy bien guardado hasta el 8 de marzo de 1971, cuando un grupo de activistas que se autodenominaban Comisi\u00f3n Ciudadana para Investigar al FBI irrumpieron en una peque\u00f1a oficina local del FBI en Media, Pensilvania. Robaron cientos de documentos y, tras revisarlos cuidadosamente, los entregaron a las agencias de noticias. Estos documentos proporcionaban pruebas irrefutables de las actividades ilegales del FBI contra grupos pol\u00edticos nacionales. La revelaci\u00f3n provoc\u00f3 la indignaci\u00f3n p\u00fablica, audiencias en el Senado dirigidas por Frank Church y una mayor comprensi\u00f3n de hasta d\u00f3nde estaba dispuesto a llegar el Gobierno para reprimir la disidencia.<\/p>\n<p><b>El juicio injusto y la audaz fuga<\/b><\/p>\n<p>El 2 de mayo de 1973, Assata fue detenida en la autopista de Nueva Jersey junto con dos compa\u00f1eros miembros del BLA. Se produjo un tiroteo que caus\u00f3 la muerte de un polic\u00eda estatal de Nueva Jersey y de uno de sus compa\u00f1eros, Zayd Malik Shakur. La propia Assata recibi\u00f3 un disparo y result\u00f3 gravemente herida. Lo que sigui\u00f3 fue un juicio muy publicitado que fue ampliamente condenado como una caza de brujas pol\u00edtica. Assata fue acusada de asesinato, a pesar de haber recibido un disparo por la espalda y de tener las manos en alto. Las pruebas contra ella eran endebles y circunstanciales, y los expertos forenses testificaron que sus heridas hac\u00edan f\u00edsicamente imposible que hubiera disparado un arma.<\/p>\n<p>A pesar de la falta de pruebas cre\u00edbles, fue condenada en 1977. En un sistema dise\u00f1ado para aplastar la disidencia y criminalizar a los negros, su condena era un resultado previsible. \u201cSoy una esclava fugitiva del siglo XX\u201d, dijo en una famosa frase. \u201cPorque el sistema legal de los Estados Unidos es cruel, racista e injusto. Y no ten\u00eda ninguna esperanza de obtener un juicio justo\u201d.<\/p>\n<p>Tras dos a\u00f1os en prisi\u00f3n, el 2 de noviembre de 1979, protagoniz\u00f3 su legendaria fuga con la ayuda de otros miembros del BLA. Este acto de liberaci\u00f3n no fue solo para ella, sino que se convirti\u00f3 en un poderoso s\u00edmbolo para el movimiento.<\/p>\n<p><b>El refugio cubano y la hipocres\u00eda estadounidense<\/b><\/p>\n<p>Tras su audaz fuga, Assata Shakur lleg\u00f3 a Cuba, donde se le concedi\u00f3 asilo pol\u00edtico en 1984. Para el Gobierno estadounidense, esto fue una afrenta directa. La presi\u00f3n sobre Cuba para que la devolviera comenz\u00f3 casi de inmediato y nunca ces\u00f3. La campa\u00f1a en su contra no era s\u00f3lo la persecuci\u00f3n de una fugitiva, sino un intento de dar ejemplo con una revolucionaria prominente y castigar a Cuba por su solidaridad con ella.<\/p>\n<p>El Gobierno estadounidense intent\u00f3 repetidamente criminalizar la decisi\u00f3n de Cuba de concederle asilo calificando al pa\u00eds de \u201cEstado patrocinador del terrorismo\u201d. La recompensa por la cabeza de Assata era un recordatorio constante de esta campa\u00f1a. En 2005, la recompensa se fij\u00f3 en un mill\u00f3n de d\u00f3lares, una medida que coincidi\u00f3 con un periodo de mayor hostilidad y nuevas amenazas de la administraci\u00f3n Bush contra Cuba. En 2013, el FBI, bajo la administraci\u00f3n Obama, la incluy\u00f3 en su lista de terroristas m\u00e1s buscados, una clasificaci\u00f3n que normalmente se reserva a los l\u00edderes de Al Qaeda y del ISIS, y aument\u00f3 la recompensa a dos millones de d\u00f3lares. Esta medida sin precedentes ten\u00eda por objeto demonizarla y justificar cualquier acci\u00f3n emprendida contra ella, incluidos los intentos de capturarla \u201cviva o muerta\u201d. El uso de vallas publicitarias, especialmente en Nueva Jersey, fue una campa\u00f1a de relaciones p\u00fablicas dise\u00f1ada para movilizar a la opini\u00f3n p\u00fablica en su contra y en contra de Cuba.<\/p>\n<p>Los funcionarios cubanos defendieron de manera constante y en\u00e9rgica su decisi\u00f3n. Fidel Castro la calific\u00f3 de \u201cverdadera presa pol\u00edtica\u201d que era \u201cv\u00edctima de la feroz represi\u00f3n contra el movimiento negro\u201d. En su opini\u00f3n, el intento de los Estados Unidos de presentarla como una terrorista era \u201cuna injusticia, una brutalidad, una infame mentira\u201d. En una muestra de desaf\u00edo continuo, otros funcionarios y ciudadanos de a pie en Cuba se han hecho eco de este sentimiento, consider\u00e1ndola una invitada de honor y una hermana en la lucha. Para Cuba, conceder asilo a Assata no era solo una cuesti\u00f3n pol\u00edtica, sino una cuesti\u00f3n de principios, un testimonio de sus convicciones antiimperialistas y antirracistas.<\/p>\n<p><b>Los terroristas de al lado: Luis Posada Carriles y Orlando Bosch<\/b><\/p>\n<p>La obsesi\u00f3n del Gobierno estadounidense con Assata Shakur se pone de manifiesto cuando se compara con su trato a Luis Posada Carriles y Orlando Bosch \u00c1vila, dos de los terroristas anticubanos m\u00e1s notorios. Ambos eran exiliados cubanos que fueron financiados y entrenados abiertamente por la CIA para llevar a cabo una campa\u00f1a de violencia contra la Revoluci\u00f3n Cubana.<\/p>\n<p>Su acto m\u00e1s infame fue el atentado contra el vuelo 455 de Cubana en octubre de 1976. El avi\u00f3n civil explot\u00f3 en pleno vuelo poco despu\u00e9s de despegar de Barbados con destino a Jamaica, matando a las 73 personas a bordo, incluido todo el equipo nacional cubano de esgrima. Tanto Posada Carriles como Bosch fueron arrestados en Venezuela por el crimen. Sin embargo, finalmente fueron liberados y ambos regresaron a los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Posada Carriles, un antiguo agente de la CIA entrenado en sabotaje, explosivos y guerra de guerrillas, estuvo directamente implicado en el atentado y en otros ataques terroristas en toda Am\u00e9rica Latina. A pesar de las abrumadoras pruebas y de sus propias confesiones en una entrevista concedida en 1998 al New York Times, el Gobierno de los Estados Unidos se neg\u00f3 a extraditarlo a Cuba o Venezuela. En 2005, fue detenido en los Estados Unidos por entrada ilegal, pero posteriormente fue puesto en libertad por un tecnicismo.<\/p>\n<p>De manera similar, Orlando Bosch, que fue arrestado y encarcelado brevemente en los Estados Unidos por un ataque con bazuca contra un carguero polaco en Miami, pudo regresar posteriormente a los Estados Unidos tras una concertada campa\u00f1a de presi\u00f3n por parte de destacados pol\u00edticos cubano-estadounidenses. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos lo describi\u00f3 oficialmente como terrorista, pero fue indultado por el presidente George H. W. Bush.<\/p>\n<p>El trato contrastante que recibieron Assata Shakur y estos dos terroristas dice mucho sobre las verdaderas prioridades del Gobierno estadounidense. Mientras que persigui\u00f3 a una revolucionaria negra durante d\u00e9cadas, proporcion\u00f3 un refugio seguro a hombres que cometieron actos de asesinato en masa contra civiles cubanos. Esta profunda hipocres\u00eda pone de manifiesto un claro doble rasero: la disidencia en el pa\u00eds se tilda de terrorismo, mientras que la violencia contra un supuesto enemigo en el extranjero se considera un acto pol\u00edtico justificable. Esto subraya la naturaleza pol\u00edtica de la persecuci\u00f3n de Assata y el doble rasero del sistema judicial estadounidense. Consolida su lugar como s\u00edmbolo de la resistencia contra un sistema profundamente defectuoso e injusto. Mientras tanto, hasta el d\u00eda de hoy, Cuba sigue figurando en la lista de <a href=\"https:\/\/peoplesdispatch.org\/2023\/06\/21\/against-all-reason-cuba-remains-on-the-us-state-sponsors-of-terrorism-list\/\">pa\u00edses patrocinadores del terrorismo<\/a>.<\/p>\n<p><b>Un faro para las generaciones futuras<\/b><\/p>\n<p>La huida y el exilio de Assata Shakur no fueron solo un escape f\u00edsico de un sistema injusto y violento, sino un acto pol\u00edtico e ideol\u00f3gico. Su inquebrantable creencia en un futuro socialista, un mundo libre de las fuerzas explotadoras del capitalismo, el imperialismo y el racismo, fue lo que la convirti\u00f3 en una profunda amenaza para el establishment estadounidense. Su visi\u00f3n buscaba una reestructuraci\u00f3n fundamental de la sociedad, una visi\u00f3n que desafiaba directamente los cimientos mismos del poder estadounidense. Por eso su presencia en la Cuba socialista no fue casual, sino un acto de solidaridad profundamente simb\u00f3lico. Para millones de j\u00f3venes que han descubierto su historia, ya sea a trav\u00e9s de su impactante autobiograf\u00eda o de un simple cartel que dice \u201cAssata es bienvenida aqu\u00ed\u201d, ella es m\u00e1s que una figura hist\u00f3rica. Es un testimonio vivo de la posibilidad de la resistencia. Ella encarn\u00f3 el valor no solo de pensar en el cambio, sino de luchar por un mundo completamente nuevo. Sus palabras, \u201cNo creo que se pueda ser revolucionario sin tener una visi\u00f3n socialista\u201d, sirven de gu\u00eda y afirman que la lucha por la liberaci\u00f3n de los negros est\u00e1 indisolublemente ligada a la lucha internacionalista por un mundo sin <a href=\"https:\/\/peoplesdispatch.org\/2025\/07\/01\/trump-once-again-tightens-the-us-blockade-on-cuba\/\">bloqueos<\/a>, <a href=\"https:\/\/peoplesdispatch.org\/2025\/08\/02\/every-year-sanctions-kill-more-people-than-wars\/\">sanciones<\/a>,<a href=\"https:\/\/peoplesdispatch.org\/2025\/09\/12\/israel-levels-50-high-rise-buildings-in-large-scale-gaza-occupation-campaign\/\"> genocidios<\/a> y sin el imperialismo estadounidense. Su legado es un poderoso recordatorio de que la verdadera libertad requiere que desmantelemos lo viejo y construyamos algo nuevo, juntos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La noticia de la muerte de Assata Shakur en La Habana, Cuba, el 26 de septiembre, fue recibida con un profundo sentimiento de p\u00e9rdida compartida entre revolucionarios y activistas de todo el mundo. 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