{"id":10899,"date":"2025-07-29T13:13:25","date_gmt":"2025-07-29T17:13:25","guid":{"rendered":"https:\/\/portal.globetrotter.media\/?p=10899"},"modified":"2025-07-29T13:13:25","modified_gmt":"2025-07-29T17:13:25","slug":"lo-que-piensa-el-mercado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/portal.globetrotter.media\/es\/2025\/07\/29\/lo-que-piensa-el-mercado\/","title":{"rendered":"Lo que piensa el mercado"},"content":{"rendered":"<p>En una econom\u00eda tan peque\u00f1a como la chilena, y con el grado de concentraci\u00f3n que la caracteriza, debiera al menos despertar dudas la apelaci\u00f3n constante a lo que \u201cpiensa el mercado\u201d. Ese supuesto or\u00e1culo, lejos de representar una conciencia colectiva o una racionalidad t\u00e9cnica objetiva, no es m\u00e1s que la voz amplificada de un grupo reducido de empresarios, muchos de ellos rentistas de recursos naturales o beneficiarios de modelos colusionados de mercadeo, que hacen valer su peso pol\u00edtico como una v\u00eda directa \u2013 y a menudo cuasi delictual \u2013\u00a0 de influencia sobre las reglas del juego.<\/p>\n<p>Convengamos que las opiniones que realmente pesan \u2013 y bien lo saben las pymes y los actores m\u00e1s peque\u00f1os del sistema econ\u00f3mico \u2013 son las de unos pocos que cuentan con acceso privilegiado a los medios, al poder judicial y al Congreso, con particular influencia en el Senado. Cuentan con una corte palaciega que traduce sus intereses en enfoques y contenidos que marcan el tono de la conversaci\u00f3n p\u00fablica, incluso antes de que \u00e9sta comience.<\/p>\n<p>Mientras en gran parte del mundo el pensamiento neocl\u00e1sico y el dogma monetarista enfrentan serios cuestionamientos, en Chile se mantiene \u2013 como si fuera un culto cerrado \u2013 un enfoque \u00fanico que restringe lo pensable tanto pol\u00edtica como econ\u00f3micamente. Esa ortodoxia oficia de aduana intelectual, dejando fuera modelos alternativos que ya gobiernan parte importante del mundo, tanto en t\u00e9rminos de poblaci\u00f3n como de producto.<\/p>\n<p>Incluso los Estados Unidos hace ya tiempo que no sigue al pie de la letra las recetas de las instituciones nacidas de Bretton Woods, las mismas que ayudaron a consolidar su hegemon\u00eda econ\u00f3mica global. Rusia, en plena guerra con la OTAN, muestra un crecimiento superior al de los Estados Unidos y Europa, que sigue cayendo como paraca\u00eddas de concreto. China avanza con logros econ\u00f3micos, sociales e incluso ambientales notables. Y los pa\u00edses del sudeste asi\u00e1tico, lejos de someterse a reglas ajenas, comienzan a trazar sus propios caminos: Indonesia, por ejemplo, ha prohibido la exportaci\u00f3n de concentrados minerales, una decisi\u00f3n que Chile ni siquiera se atreve a debatir.<\/p>\n<p>Tampoco se estudian con seriedad las experiencias latinoamericanas. M\u00e9xico enfrent\u00f3 la pandemia sin aplicar los recortes de gasto que dictaban los manuales chilenos: sostuvo el gasto p\u00fablico, invirti\u00f3 en infraestructura, promovi\u00f3 una pol\u00edtica industrial activa y apost\u00f3 por la investigaci\u00f3n y el desarrollo. El resultado fue estabilidad y crecimiento. En cambio, ac\u00e1 seguimos repitiendo f\u00f3rmulas que solo benefician a quienes ya controlan el tablero.<\/p>\n<p>Cuando te dicen que \u201cel mercado est\u00e1 preocupado\u201d, piensa que el mercado son los mismos sujetos que contratan a los Hermosilla, poseen cada vez m\u00e1s los medios que escuchas y, a trav\u00e9s de sus decisiones consolidan como derechos lo que solo son privilegios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una econom\u00eda tan peque\u00f1a como la chilena, y con el grado de concentraci\u00f3n que la caracteriza, debiera al menos despertar dudas la apelaci\u00f3n constante a lo que \u201cpiensa el mercado\u201d. 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