{"id":10830,"date":"2025-07-21T15:59:56","date_gmt":"2025-07-21T19:59:56","guid":{"rendered":"https:\/\/portal.globetrotter.media\/?p=10830"},"modified":"2025-07-22T11:47:41","modified_gmt":"2025-07-22T15:47:41","slug":"que-esta-pasando-en-myanmar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/portal.globetrotter.media\/es\/2025\/07\/21\/que-esta-pasando-en-myanmar\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando en Myanmar?"},"content":{"rendered":"<p>Desde el golpe de Estado de 2021, la guerra civil de Myanmar se ha intensificado hasta alcanzar su fase m\u00e1s violenta en d\u00e9cadas, con una magnitud del conflicto que resulta desconcertante. En la actualidad, hay entre<a href=\"https:\/\/www.crisisgroup.org\/asia\/south-east-asia\/myanmar\"> 60 y 200 grupos armados<\/a> activos, con un total de entre 150.000 y 300.000 miembros que participan en la revoluci\u00f3n m\u00e1s prolongada del mundo. Estos insurgentes van desde peque\u00f1as bandas ideol\u00f3gicamente alineadas, como el comunista <a href=\"https:\/\/www.frontiermyanmar.net\/en\/red-dawn-myanmars-reborn-communist-army\/\">Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n<\/a>, fundamentalistas cristianos bautistas como los Free Burma Rangers, hasta narcoej\u00e9rcitos etnonacionalistas como el Ej\u00e9rcito Unido del Estado Wa. Los mapas populares muestran una clara divisi\u00f3n entre el territorio controlado por el r\u00e9gimen y las zonas rebeldes, pero la realidad es mucho m\u00e1s compleja. El poder cambia cada hora: facciones superpuestas gravan, administran y luchan por los mismos pueblos, campos y colinas, creando un paisaje fracturado de autoridades rivales, un duopolio de la violencia.<\/p>\n<p>Las Fuerzas Armadas de Myanmar (el Tatmadaw) no solo gobiernan Myanmar, sino que son sus propietarias. Esta relaci\u00f3n fue descrita de forma c\u00e9lebre por el intelectual comunista birmano Thakin Soe como un \u201csistema capitalista militar-burocr\u00e1tico\u201d, la fusi\u00f3n de la junta entre el poder estatal y el capital monopolista. A trav\u00e9s de conglomerados como Myanmar Economic Holdings Limited, el ej\u00e9rcito monopoliza industrias que van desde la madera hasta la banca, convirtiendo a los soldados en accionistas y a los generales en l\u00edderes empresariales. Este sistema, en el que los beneficios dependen de la coacci\u00f3n m\u00e1s que de la competencia, ha vaciado la econom\u00eda. Los trabajadores se enfrentan a salarios en picado y a una inflaci\u00f3n del 300% en los productos b\u00e1sicos, mientras que la junta y sus socios extranjeros, los bancos de Singapur, los comerciantes de gas tailandeses y los traficantes de armas rusos, entre otros, siguen extrayendo riqueza.<\/p>\n<p>Las elecciones de 2016, en las que gan\u00f3 el partido Liga Nacional para la Democracia de Aung San Suu Kyi, sugirieron brevemente una reforma, pero el imperio econ\u00f3mico del Tatmadaw sigui\u00f3 sin verse amenazado en gran medida. La violencia contra las minor\u00edas \u00e9tnicas \u2013 el genocidio de los rohiny\u00e1s, las campa\u00f1as militares contra los kachin y los karen \u2013 continu\u00f3 sin cesar. La LND, completamente incapaz de desafiar el sistema de la junta, se centr\u00f3 en atraer la inversi\u00f3n extranjera, mientras que en 2019 la propia Suu Kyi<a href=\"https:\/\/www.aljazeera.com\/news\/2019\/12\/11\/aung-san-suu-kyi-defends-myanmar-against-genocide-allegations\"> defendi\u00f3 al ej\u00e9rcito<\/a> en La Haya.<\/p>\n<p>Sin embargo, parece que, a pesar de la relativa pasividad de la LND, fue demasiado para el Tatmadaw, que dio un golpe de Estado en 2021, sumiendo al pa\u00eds en el caos en el que se encuentra hoy. El Movimiento de Desobediencia Civil, iniciado tras el golpe, provoc\u00f3 una huelga general sin precedentes liderada por los sindicatos, que paraliz\u00f3 los ingresos de la junta. Mientras tanto, organizaciones armadas \u00e9tnicas con d\u00e9cadas de antig\u00fcedad, como el Ej\u00e9rcito de Independencia de Kachin y el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional Karen, y fuerzas m\u00e1s recientes, como las Fuerzas de Defensa del Pueblo (PDF, por sus siglas en ingl\u00e9s), en su mayor\u00eda bamar, han intensificado sus ofensivas y se han apoderado de ciudades y pasos fronterizos en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Lo que distingue esta fase del conflicto es la fr\u00e1gil convergencia de la resistencia urbana, junto con las insurgencias rurales y \u00e9tnicas. En el norte del estado de Shan, la Alianza de la Hermandad (Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional Ta&#8217;ang, Ej\u00e9rcito de la Alianza Democr\u00e1tica Nacional de Myanmar y Ej\u00e9rcito de Arakan) ha derrotado a las fuerzas de la junta, cortando redes comerciales cr\u00edticas. En la <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Dry_Zone_theater\">zona seca<\/a> central, las PDF, en su mayor\u00eda de etnia bamar, operan como milicias descentralizadas, combinando t\u00e1cticas guerrilleras con el autogobierno local en los momentos en que el Tatmadaw no est\u00e1 presente. Sin embargo, entre estos numerosos grupos existe una alianza inc\u00f3moda: el Gobierno de Unidad Nacional (NUG, por sus siglas en ingl\u00e9s), dominado por la LND en el exilio de Suu Kyi, ha sido completamente incapaz de centralizar el mando, mientras que los l\u00edderes de las minor\u00edas \u00e9tnicas siguen desconfiando y dando prioridad a su autonom\u00eda frente a un programa revolucionario unificado. Lo mismo ocurre con muchas de las distintas milicias de las Fuerzas de Defensa del Pueblo, que reciben poco o ning\u00fan apoyo de este supuesto Gobierno en el exilio, y recurren en cambio a la financiaci\u00f3n colectiva y a la fabricaci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.france24.com\/en\/video\/20221108-myanmar-the-diy-weapons-factories-arming-anti-junta-fighters\">armas caseras<\/a>.<\/p>\n<p>Las potencias extranjeras se adaptan al caos. China se cubre las espaldas, equilibrando sus relaciones con la junta y los grupos armados \u00e9tnicos para proteger sus proyectos de infraestructura y su frontera sur. Rusia y Pakist\u00e1n suministran armas al Tatmadaw, Tailandia se beneficia de la mano de obra migrante y del comercio fronterizo, y las sanciones occidentales no logran hacer mella en las fuentes de financiaci\u00f3n de la junta. Los bancos de Singapur siguen procesando los beneficios militares y las empresas indias compran gas procedente de la junta.<\/p>\n<p>A lo largo de las siete d\u00e9cadas de esta guerra, se ha descrito repetidamente al Tatmadaw como <i>al borde del colapso<\/i>. Su estrategia de quemar aldeas, bombardear escuelas y bloquear la ayuda solo ha servido para intensificar la resistencia. Hoy en d\u00eda, el Tatmadaw puede estar debilit\u00e1ndose debido al aumento de las deserciones y al colapso de la moneda, pero ya ha sobrevivido a crisis anteriores. Mientras tanto, la oposici\u00f3n fracturada carece de una visi\u00f3n unificada. El NUG se aferra al retorno de la pol\u00edtica anterior al golpe, mientras que muchas facciones de minor\u00edas \u00e9tnicas exigen el federalismo sin una alternativa econ\u00f3mica. Como argument\u00f3 Thakin Soe, un sistema basado en la extracci\u00f3n militarizada no puede reformarse, debe romperse. Y como nos dijo recientemente un soldado de la Fuerza de Defensa Nacional Karenni en primera l\u00ednea: \u201cLo hemos perdido todo, hermano, nuestra casa, nuestro trabajo y nuestros sue\u00f1os. Tenemos que luchar (contra) el ej\u00e9rcito birmano\u201d. Lo que suceda a continuaci\u00f3n depender\u00e1 de si los trabajadores, los campesinos y los combatientes \u00e9tnicos de Myanmar pueden transformar la resistencia localizada en un desaf\u00edo decisivo al orden capitalista militar-burocr\u00e1tico o si la fragmentaci\u00f3n prolongar\u00e1 la guerra hasta su octava d\u00e9cada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el golpe de Estado de 2021, la guerra civil de Myanmar se ha intensificado hasta alcanzar su fase m\u00e1s violenta en d\u00e9cadas, con una magnitud del conflicto que resulta desconcertante. 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